Nochebuena y Navidad
El Origen de la Navidad: ¿Por qué celebramos el 25 de diciembre?
Aunque hoy asociamos la Navidad exclusivamente al nacimiento de Jesús, la historia detrás de esta fecha es un fascinante viaje por la antigüedad, donde la fe y los ciclos de la naturaleza se terminaron uniendo.
-Es una fecha simbólica, no cronológica
Un dato que suele sorprender es que en los Evangelios no se menciona el día exacto del nacimiento de Cristo. De hecho, durante los primeros siglos del cristianismo, la fiesta principal era la Pascua (Resurrección). La elección del 25 de diciembre no fue al azar, sino una decisión estratégica de la Iglesia en el siglo IV para "cristianizar" celebraciones que ya estaban muy arraigadas en el mundo romano.
-El solsticio y el "Sol Invicto"
Para los antiguos, el invierno era una época de oscuridad y temor.
El 25 de diciembre marcaba el momento en que los días empezaban a alargarse: era el renacimiento del sol. Los romanos celebraban las Saturnales (en honor al dios de la agricultura) y el Natalis Solis Invicti (el Nacimiento del Sol Invicto). La Iglesia, buscando darle un nuevo sentido a esa alegría popular, vinculó el retorno de la luz solar con la llegada de Jesús, a quien la Biblia llama "la luz del mundo".
-El fundamento histórico y el Pesebre
Mientras que los banquetes y los regalos son herencias de aquellas fiestas romanas de abundancia y fraternidad, la representación visual de la Navidad tiene un origen más tardío y pedagógico.
Fue San Francisco de Asís, en el año 1223, quien dio forma definitiva al ritual que hoy nos convoca: el Pesebre. En una cueva de Greccio (Italia), armó el primer nacimiento con animales reales para que el pueblo pudiera visualizar la humildad y la pobreza en la que nació el Salvador.
-El sentido de la fiesta
Más allá de las teorías históricas, la Navidad logró amalgamar costumbres muy diversas para convertirlas en un símbolo universal de esperanza. Lo que empezó como un festejo por el fin del invierno se transformó en la conmemoración de la encarnación de la fe, centrando toda la atención en esa imagen poderosa de la Sagrada Familia en el establo.
Esperando al Niño (todavia no llegó)
"Ese niño en el pesebre es, históricamente, la luz que vino a reemplazar al sol de los antiguos, dándole un nuevo significado a nuestra esperanza cada diciembre".
(Resumido de Infobae)

Comentarios
Publicar un comentario